Capítulo 47: La pérdida de mi hijo, tres.
Ella miró al lado y sonrió devolviéndome la mirada, cómo si esta batalla ya la hubiese ganado. Aleric hace un rato me había soltado, pero sentí unas nuevas manos, era Nikolay.
— Ivonne, por favor, no puedes hacernos esto, no puedes cerrarte en tu dolor. — mencionó y sonreí con sarcasmo, mira quién lo dice ruso. — Por favor, necesitas descansar, estaremos juntos y superaremos esto, lo prometo. — agregó, ¿Cuántas promesas me ha hecho desde que nos casamos? Y lo peor, no ha cumplido con ninguna d