POV de NINA
El zumbido monótono de los motores del jet privado de evacuación era el único sonido que llenaba la cabina, pero en mi cabeza todavía resonaba el eco de los disparos y los gritos de Mateo. Habíamos dejado atrás el Atlas. Zayd se había quedado en Rabat, bajo custodia militar y atención médica especializada; Malik le había destrozado dos costillas y perforado un pulmón, pero los médicos aseguraron que sobreviviría. Sin embargo, su Palacio de las Nubes ya no era un refugio. La burbuja