POV de NINA
La comunicación con el norte se convirtió en una constante entrañable. Las cartas, postales y paquetes con nuevas acuarelas llegaban al buzón cada dos semanas, seguidas de llamadas telefónicas en las que Mateo y Jose compartían anécdotas sobre sus respectivos proyectos de pintura. Jamás volvió a haber una sola sombra de tensión ni un atisbo de conflicto. La madurez con la que habíamos gestionado el pasado había dado frutos dulces y duraderos.
A finales de mayo, recibí una carta ofic