Mundo ficciónIniciar sesión—No es el caso, ¿contenta? —respondí para que se contentara, pero ella solo enarcó una ceja, esperando algo más. Suspiré y bajé los hombros en señal de rendición—. Es de su ex esposo, y precisamente cuando ellos se estaban reconciliando, sucedió lo de mi enfermedad y Ana decidió dejar todo por quedarse a mi lado —expliqué para satisfacerla y sus orbes se entornaron.
—¿C&oac







