Capitulo 34

Pero antes de que Leslie tuviera tiempo de responder, le dejó caer cera caliente por el abdomen, Leslie dio un respingo y gimió por lo bajo al sentir el líquido derramado sobre ella y cuando la cera se enfrió, dos pares de manos retiraron la ahora cera cuajada y fría, su piel estaba tan sensible que el más mínimo roce la hizo estremecer, Gretel y Fara le acariciaron con sus dos manos con lentitud, una mano tras otra.

-Ves – dijo Gretel – ¿acaso no se siente bien?

-Si – respondió en voz
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