Mundo de ficçãoIniciar sessãoLiuggi me miraba con tristeza —Quisiera decirte que estará bien, pero no lo sé hermanita, el estrés acumulado, todo lo que han vivido lo hizo colapsar —. Las lágrimas recorrían con premura mi rostro.
—Esto d-debe s-ser una p-pesadilla Liuggi, —dije entrecortadamente —, no quiero que muera, es el padre de mi hijo —expresó con angustia.
—Y aún lo amas ¿verdad? —me







