Y como era de esperarse, el chico rubio paso por mi a la hora acordada, traia puesta una camiseta blanca ajustada junto a unos jeans negros y esta vez no traía sus anteojos dejando ver más sus bonitos ojos cafés mientras yo vestía una solera azul marino juntamente con unos jeans rasgados; traía el pelo recogido en una coleta porque hacía mucha calor.
_¡Bom dia! (Buen día) ¡Te ves bien señorita!
_¡Buen día! ¡Gracias!
_Ahora sígueme ¡Y sin la preguntadera! Me dice algo dramático lo cual me hiz