Al día siguiente Aby se despertó cuando Abelardito le picó los ojos, el niño tenía hambre y quería desayunar, la joven mafiosa se metió a la ducha y en menos de quince minutos ya estaba bañada y vestida en un shorts negro, una blusa rosa fiusha y unas botas de piso negras hasta los muslos
Aby salió con el bebé en brazos a ver a su hermano y a su padre para el desayuno, el mafioso italiano Lukani ya estaba ahí por supuesto
El señor Marcos Montesinos los recibió con una gran sonrisa, amaba a su hi