Ariella
¡Ariella! ¡Ariella!
Unos brazos intentaron sujetarme y yo luché contra ellos, logrando otro golpe torpe en la oreja de Grey.
Me levantaron y comencé a patear, golpeándolo otra vez en la entrepierna mientras me debatía contra quien me sujetaba.
Cariño, te tengo. Estoy aquí. Te tengo.
Brazos familiares y suaves.
Me desplomé mientras Henry me alejaba, incapaz de sostenerme sobre mis propios pies mientras recuperaba el aliento.
Había arañazos en el brazo de Henry.
Arañazos míos.
Gemí y Henr