Rex
(De vuelta en la mansión del Gran Alfa…)
No me gustaba la vibra del pasillo. Estaba demasiado silencioso, como una trampa lista para cerrarse de golpe. Llegué a las pesadas puertas del estudio privado de mi padre, en sus aposentos internos.
El corazón me latía a mil por hora. Hoy era el día en que tenía que sacar esas cosas de ahí.
Los documentos.
—Estoy en la puerta —susurró, dando un toque al micrófono cerca de mi mandíbula.
—De acuerdo —la voz de Rain sonó con estática—. ¿Alguien a la vi