Debbie
Se levantó de su asiento y se giró completamente hacia mí.
—Oye, nena, tranquila, sexy. No es que vaya a hacer nada contigo. Es solo arte. Algo bonito, algo diferente. Es más, si no te gusta cuando termine de pintarlo, puedes tirarlo.
Resoplé. —¿Tirar qué? Eres un buen pintor, Rain, un buen artista, así que hay muchas probabilidades de que salga bien. En plan… sé que quedará genial, pero eso ni siquiera es lo que me preocupa. Yo… ¿qué estás diciendo, Rain? —Retrocedí de nuevo.
¿A qué