Capítulo 119. No podrás viajar.
Christian Anderson.
Andie sale del baño y yo cierro los ojos, recuesto mi frente a la húmeda baldosa y sonrío como idiota. Apoyo mis dos manos en la pared, para poder sostener la flojera que me cae de repente.
Soy consciente de que el malestar que cargo sigue latente, pero hay prioridades y Andrea Rowe, ante mí, es la primera de ellas.
Poco me interesa la fiebre, el dolor de cabeza o la debilidad de mi cuerpo. Después de tanto tiempo sin sentirla, tenerla en mis brazos, tener la oportunidad de