Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Por qué vienes justamente aquí, Mads? —pregunta y me sorprende que suene cansado, resignado. Han pasado varios minutos desde que supe que estaba justo a mi lado y yo aún no respondo nada, ni lo miro. Sigo observando el vaivén constante de las olas y el reflejo de la luna sobre ellas.
Aiden se sienta a mi lado, copia la posición en la que estoy sentada e, igual que yo, mira al horizonte. Pasamos el rato así, siendo la compa&







