Regresando a la Mansión Koyama.
¡Ra-ta-tan!
Halia está de pie entre llamas y destrucción, disparos, sangre por todas partes camina descalza entre los escombros enardecidos, como si no pertenecería a esa escena. Con un vestido ligero de color papaya claro traslucido.
A lo largo puede ver una espalda conocida, más delgada de la que ella recuerda pero su cabello y cuello son iguales tenía las manos cruzadas hacia atrás observando la escena como inspeccionado su obra.
Halia se acerca para tocarlo.