Regresando a la despedida en la mansión Koyama
Liam y Halia regresan tomados de la mano hacia la mansión, las luciérnagas sin previo aviso se echan a volar, son tantas que Halia no puede ver una roca, por andar tacones altos resbala de inmediato Liam la atrapa.
-Tranquila, siempre voy a estar para ti- Le dice sosteniéndola. Sus palabras entran en Halia en lo más hondo de su corazón. Ambos ven brillar el reloj de Halia. Al revisarlo ve que es Mónica.
- “Halia Dunca entro a la casa para buscart