40 Ejemplo.
Como algo tan pequeño podía producir tanto miedo, no lo sabían no lo comprendían o simplemente no les interesaba, porque ahora tenían un problema mucho más grande.
— Debe estar mal. — chillo Delfina caminando de un lado a otro, mientras Baltazar se dejaba caer en la cama.
— Es la quinta Delfi, no creo que estén mal. — dos rayas, dos líneas que dictaminaban que serían padres.
— Esto no puede ser, tomo la maldita píldora, era mi primera vez, ¿Por qué? ¿Qué hice mal? Claro, ¡el maldito sombrerito!