Cuando Bronx regresa, tiene a la señora Miller a su lado. Salgo de la habitación con una gran sonrisa cuando escucho la voz de ella, pues es una de mis personas favoritas. Si nos dejan a solas, ella y yo podemos experimentar con nuevas recetas e intercambiar ideas sobre técnicas durante todo el día. Bronx trae los ingredientes que le pedí. Ella sostiene una caja de pizza. En cuanto la deja en la mesa, me arrojo a sus brazos.
“Oh, Luna, hemos estado tan preocupados por ti. Me alegro de verte de