PUNTO DE VISTA DE AIDEN
Miré la dona con verduras espolvoreadas por encima y asentí, ligeramente impresionado.
Los jueces tomaron su turno para dar un mordisco al bocadillo. Luego me tocó a mí.
Lo agarré, listo para darle un mordisco. Pero me detuve bruscamente cuando escuché un sonoro '¡No!'.
Reconocí la voz y miré en su dirección, con el corazón en la garganta.
¿Le pasó algo?
¿Se cayó?
¿Está herida?
Varias suposiciones e imágenes desgarradoras de Ana herida pasaron por mi mente antes d