Sin esperar a que Rebeca y Cristian respondieran, Nancy volvió a mirar a Rebeca con desdén y dijo:
—Sin embargo, señorita Estrella, la justicia está en el corazón de cada persona. Nadie volverá a creer en sus excusas, así que será mejor que lo deje aquí. ¿No cree que sería mejor conservar el último poco de dignidad que le queda?
Al oír esas palabras, Rebeca no reaccionó. En cambio, Cristian soltó una risa y, mirando a Nancy, dijo:
—Qué bonito eso de que la justicia está en el corazón de la gente