Ryan miró a Rebeca, que se encontraba a poca distancia.
—No.
En realidad, él también había pensado en esa posibilidad.
Después de todo, hacía más de medio año que se sabía que Rebeca y su exesposo estaban en proceso de divorcio.
Además, tanto con él como con Romeo o Hugo, la actitud de Rebeca siempre había sido mantener cierta distancia. Siempre que podía, los evitaba, como si nunca hubiera pensado en abrirles su corazón ni en aceptar a ninguno de ellos.
Esa actitud dejaba claro que, al parecer,