Pasé gran parte de la noche molesta, pues la negativa del guardaespaldas ante mi decisión de regresar a la mansión, fue exagerada. Le expliqué que contrataría seguridad extra y que él se encargaría de chequearlo todo, pero lo tomó como un rechazo o queja hacia su trabajo. Sabía que Ransés no descansaría hasta poner en práctica su plan macabro y me aterraba pensar que, su familia, pudiera enfrentar los desatinos de ese loco. Finalmente dio por terminada la charla y subió a la habitación dando se