—Piensa bien en la decisión que tomaras.
Mi vista comenzó a nublarse con lágrimas, fluían una a una hasta resbalar por mis mejillas y caer al suelo. Como podía vivir sabiendo que mi padre seria encarcelado por mi culpa y mi madre y Jane, por muy indiferentes y egoísta que fuesen tampoco merecían vivir más penas de las que ya estaban atravesando.
—Tu padre tiene razón, no estas preparada para la corte, pero será mi trabajo de ahora en adelante que tu educación mejore para que te conviertas en u