Liara Ferraz
Nada más irse él, me retiré de la mesa, desanimada. Aproveché para llamar a mi padre; he estado evitando hablar con él y con Norma desde ayer, ya que no sé cómo decirles que me enteré de lo del bebé de los traidores.
— Hola, papá.
— Hola, Liara. Perdóname, no le presté mi teléfono a Alexa para que te enviara esos mensajes; ella lo usó sin mi autorización. Jamás habría permitido que te soltara esa bomba —es Norma quien responde, soltando las palabras sin respirar.
— Norma, no te pre