Mundo ficciónIniciar sesiónEl almizcle de su cuerpo y el mío es un solo aroma. Me besa, lo igualo con la misma intensidad, en los abisales de su profundidad no toco el fondo, floto, vuelo, pero sé que caeré en cualquier instante. No encuentro otra cosa más satisfactorio que la magia de su toque ardiendo en cada parte de mí. Es el fuego que necesita el hielo cubriendo mis laberintos, es la flama que no deseo se apague. No quiero que atenúe el calor. La bengala que él prende me bambolea, el placer que produce el acto me







