27. Ya pasará
Evan
Los labios de Sofía se sienten como la gloria, pero, aunque desearía que nuestro beso durara para siempre, me recuerdo que no debo presionarla; me aterra que trate de alejarme nuevamente de ella ahora que hemos vuelto a vernos y termino separándome de su boca más rápido de lo que me hubiera gustado.
Ni siquiera logro recuperarme por completo, cuando ella ya no está frente a mí. Abro mis ojos e intento acariciarla, pedirle perdón por mi arrebato, pero me doy cuenta de que ya ha entrado a su