DUSTIN ULIBARRI
Aún estoy esposado de una mano y tendido sobre la cama de la que no planeo moverme aún. ¿Por cuánto tiempo deseé y fantaseé con esto? Creo que superando el shock inicial de la primera vez, comencé a anhelarlo apenas me fui del club esa noche. Mi deseo solo creció y se volvió más intenso cuando Mireya me rechazó y se cerró a salir de la rutina.
Veo a la mujer tan hermosa que disfruta como la toco, la beso y como gime sin pudor estando sobre mi y es cuando comprendo que Mireya j