CAPÍTULO VEINTIOCHO
POV DE ANABELLE
Mientras subía al cuarto piso, el dolor en mis piernas aumentaba cada vez más. Esta vez las escaleras estaban cubiertas de grueso mármol.
Me preguntaba cómo aquellos guardaespaldas lograban mantener el ritmo. Probablemente habían pasado por este tipo de entrenamiento antes.
—¡Anabelle, date prisa! Una vez que llegas tarde a esta academia, debes ser castigada —dijo el guardaespaldas que siempre me acompañaba.
Se acercó a mí y me sostuvo.
Con su ayuda pude move