Capítulo 60
Era un espacio inmenso.
Estaba ensombrecido por la oscuridad de muchas almas perdidas.
Tal vez realmente podía oír sus lamentos, o simplemente era una alucinación, pero fuera donde fuese, era horrible.
Unas tenues luces ambientales, redondeadas, flotaban en el aire. Estaban a mi alrededor, por todas partes donde miraba, pero parecían borrosas, como si estuvieran lejos de mí.
Las flores sobresalían de la tierra, pero aquel entorno de otro mundo resultaba inquietante.
En el mundo que