Capítulo 51
Fue la primera vez en mi vida que vi el infierno envuelto en placer.
Entré con cautela en la Habitación Roja, mientras mis ojos recorrían las herramientas. El suave tintineo del metal resonaba cada vez que mis dedos las rozaban. Muchas de ellas captaron mi atención; cada paso iba seguido de una pausa deliberada mientras mi mirada se detenía en ellas.
"Di algo, dulce melocotón." La voz de Kai a mis espaldas casi me sobresaltó.
Había olvidado que no estaba sola allí, y de alguna maner