Aunque la salud de su abuelo era, de momento, todavía buena, Bella se sintió muy preocupada, así que le encargó especialmente al tío Elio que la llamara de inmediato si su abuelo se sintiera indispuesto en lo más mínimo.
Bella se puso nerviosa al ver ese número. —Tío Elio, ¿le ha pasado algo a mi abuelo?
—No, no pasa nada —tranquilizó el tío Elio—. El anciano tiene que ir a ver a un viejo amigo, y se quedará fuera unos días. Te lo comunico para que no te preocupes.
—¿A dónde va mi abuelo y a ver