—¡Ella no es mi prometida! —Carlos estaba especialmente harto de ese término.
Luego, miró fríamente a Bella y le dijo: —Eres realmente astuta, inventándote un personaje que me ama profundamente. ¡Vaya descaro el tuyo!
Bella no se inmutó en absoluto. —Lo hago por tu bien. Si finjo ser alguien que está locamente enamorada de ti, ella simplemente lo tomará como algo normal. Solo cuando sepa que tienes a otra persona en tu corazón, dejará de insistir.
—¿Así que debo agradecerte por eso?
—No es n