Frente a la pregunta de Carlos, Bella sintió una extraña sensación de culpabilidad, como si hubiese sido descubierta en algo.
Sin embargo, no había necesidad de explicarle mucho a Carlos.
Bella respondió con evasivas: —Estoy ocupada, iré a la oficina más tarde.
Colgó el teléfono y descubrió que Pedro ya no estaba en la casa, solo quedaba Miguel esperándola.
—Señora, ayer revisé las cámaras de seguridad del hotel y encontré su teléfono móvil en la habitación. ¿Quiere que envíe a alguien a recoger