Al escuchar la pregunta de Manuel, a Pedro le resultó incómodo.
Le desagradaba tanto el divorcio como volver a casarse.
Hace un mes, la noche en que Bella mencionó el divorcio, él no sintió absolutamente nada.
Pensó que si se iban a separar, entonces que así sea, se ahorraría un problema.
¿Cómo era que, después de un mes, ahora surgían estos extraños sentimientos?
—¿Hermano Pedro? —insistió Manuel después de un momento sin respuesta.
—No es cuestión de si me importa o no —respondió Pedro fruncie