150. Playa
Después de una larga noche de pasión, Lance y yo decidimos explorar la isla. Me sorprendió lo hermosa que era, con sus playas de arena blanca y aguas cristalinas. Nos adentramos en el interior de la isla, caminando por senderos que nos llevaban a través de exuberantes bosques tropicales y prados de hierba alta.
Mientras caminábamos, Lance me hacía reír con sus ocurrencias y comentarios divertidos. En un momento dado, llegamos a un pequeño río y Lance propuso que nos refrescáramos un poco en sus