Mundo ficciónIniciar sesiónLos presentes que observaban con asombro la irascibilidad del Rey Damien se encontraban en silencio. Con un nudo en sus gargantas debido al tétrico mirar que le daba al joven en el suelo. Nadie se inmutaba, ni siquiera cuando el hombre lo sujetó una vez más por su cabello y arrojó su cabeza contra el suelo. Imponente, estoico e indiferente.
Elion parecía no querer quedarse atrás y dejarse vencer, incluso cuando estaba hecho trizas en el suelo.







