Mundo ficciónIniciar sesiónPeyton.
Al llegar a mi casa me doy cuenta que alguien entro en mi cuarto por que la puerta está abierta, al entrar lo primero que veo es la tabla del suelo levantada, entro en pánico y me apresuró a revisar si mi dinero sigue allí y para mi desgracia no hay nada y ya se quien fue, me dirijo al cuarto de Clohe y empujó su puerta Rosa con fuerza asustando la, miro muchas bolsas de ropa en el suelo y en la cama no tengo que ser un genio para saber que paso. -Me asustaste. Miro a Clohe que me habla con alegria en la vos y una estúpida sonrisa adorna su rostro no lo soporto más y me arrojó contra ella para golpearla cada golpe que le doy me siente tan bien es una lástima que mis padres entran y nos separar. -¿ QUE ESTA PASANDO AQUÍ ? -ESA PUTA ME ROBO MI DINERO. Señalo a Clohe muy molesta y mi madre la mira molesta para después verme a mi. -¿ Cuanto pudo haber sido con el trabajo que tienes ? -Era tres mil docientos dolares. -¿ Eso es cierto Clohe ? -Solo los tome prestados para comprar algunas cosas nuevas mamá por que las necesito para mi viaje ya que fui aceptada en la universidad de Washington para la especialidad de diseño de exteriores. -Que bueno hija. Mi madre abraza muy feliz a Clohe, me sorprende mucho que la hallan aceptado si apenas sabe dibujar y su gusto es muy dudoso pero hay cosas más importantes. -Madre eso no quita el hecho de que Clohe me robo. -Ya te dijo que fue un préstamo y deberías de estar feliz por ella será una gran arquitecta no como tu. Mi madre me mira con desprecio antes de volver abrazar a Clohe miro a mi padre y el esta igual que mi madre concentrado solo en ella, ya no puedo con esto me tengo que largar, regreso a mi cuarto y en un bolso meto todas mis cosas que no son muchas para irme en la puerta de la casa me encuentro a mis padre y a Clohe que sigue muy feliz. -Peyton dame tu gafete del restaurante qué iremos a cenar allí y queremos el descuento de empleados. Como me pueden estar pidiendo eso ahora que no se dan cuenta de mi bolso con las cosas ya estoy harta. -Vallase al diablo. -¿ Que dijiste ? -¿ Que madre estas sorda ? No les daré nada más ya estoy harta de que me quiten mis cosas para dárselas a esa arpía venenosa, no sé que clase d padres son que le pasan todo, busquen se a alguien más que fregar por que yo ya me canse. Intento salir por la puerta pero mi padre se interpone. -Peyton no se que mosca te pico pero no me importa solo danos lo que te pidió tu madre y pídele disculpas a ambas. -Ni loca. -Pues no saldrás de esta casa por la puerta de eso estoy seguro. Miro a mi padre que siempre le siguió el juego a mi madre y a Clohe para tenerlas felices sin importarle mi persona pero como él lo dijo no me dejara salir por la puerta saldré por otro lado, tomo una silla de la cocina y la arrojo asía la ventana para salir por ella sin importar si me corto, el ruido de la ventana rompiéndose llama la atención de los vecinos que salen a ver el espectáculo, me apresuró alejarme de la que fue mi casa por los últimos veinte años sin importarme los gritos de mi madre amenazando me con el hecho de que ya no soy su hija y que no me quiere volver a ver como si antes lo hubiera he hola por gusto que hipócrita, voy al único lugar donde podré pasar la noche me da mucha vergüenza tocar la puerta y mucho más cuando Tania abre la puerta. al verla ya no puedo aguantar mis emociones y comienzo a llorar como niña pequeña, ella me ase pasar y le cuento entre llanto todo lo que paso me consuela y me permite pasar la noche en el sillón de su sala, no quería venir aquí por que se muy bien que ella no vive sola pero no sabia a donde más ir. A la mañana siguiente es muy amable conmigo y me prepara el desayuno con una sonrisa. -Peyton ¿ Que vas hacer ? -No lo sé pero de lo único que estoy segura es que no volveré a mi casa. -No lo hagas linda, nadie meteré qué lo traten así y menos tu qué eres buena persona. -Gracias. Después de desayunar llamo a la dueña del departamento y le explico qué ya no me será posible rentar el departamento, al colgar la llamada miro el techo y retengo mis lágrimas para no llorar frente al novio de Tania que se muy bien que esta en el comedor, no me quiero desbaratar frente a extraños, al llegar la hora de ir a trabajar no tengo ganas de nada ni siquiera de colocarme un poco de brillo labial solo me sujeto el cabello con una liga, al llegar no pasa desapercibido para nadie mi estado de ánimo. -Pero que cara, ¿ Que manera es esa de venir a trabajar ? No se en que momento llego el señor Gorrisa al restaurante pero hoy no tengo el humor para soportar sus comentarios. -Valla se al diablo. -¿ Que me dijo ? -Lo que escucho y si quiere se lo repito, ya estoy asta de sus malditos comentarios pasivos agresivos si tiene algún problema conmigo solo dígalo de una maldita ves y si me va a despedir por decirle la verdad no importa se lo merece por venir aquí a querer insultar a los trabajadores como si no tuviéramos sentimientos. Se muy bien que después de esto está más que obvio que perderé el empleo y que el señor Gorrisa no tiene la culpa de todo lo que me paso pero ya no puedo soportar más mis problemas, Tania me abraza y limpia las lágrimas qué se me han escapado. -Disculpe la señor a tenido un día muy malo. -Peyton deje de dar espectáculo y retírese de la caja, Tania ve a atender las mesas. El gerente interviene y solo me voy a la parte trasera del restaurante donde no moleste a nadie y solo espero mi despido con paciencia mientras miro las nubes grises cubriendo el cielo.






