Miré a Luciana con cautela, preguntándome qué pensaba. Parecía que la precisión de esta información no estaba en duda.
—Lo que quiero decir es que, aunque no podemos enfrentarnos a IGNA, sí podemos hacerle frente a Hernán—dijo Luciana con una sonrisa—. Ganaste el caso de divorcio esta vez, pero ¿puede él proporcionarte una vida tranquila? ¿No buscará venganza? Una vez que tenga poder, es probable que la primera persona a la que quiera perjudicar seas tú.
—Lo que dices es cierto. Él ya se ha unid