Ella realmente lo hizo, realmente tomó esa decisión sin dudarlo… Subió la escalera de cuerda sin vacilar, se alejó de él sin dudar. Como si el anillo de bodas que llevaba en su mano fuera solo una decoración, como si su visita a la oficina de registro civil fuera solo un viaje turístico, como si su relación matrimonial fuera solo una broma, algo que nunca se tomó en serio.
El baño estaba sin ventilación, envuelto en vapor caliente. Por primera vez, Morgan sintió que le costaba respirar. Apagó la