—No fui yo.
Cira perdió la cuenta, diciendo esas tres palabras varias veces en tan solo una hora.
—No he hecho algo así, y no lo haría... Si quisiera hacerlo, no dejaría tantas pistas, permitiendo que la policía me rastreara sin problemas.
La segunda mitad de la frase provocó que la expresión fría de Morgan se transformara en un leve gruñido.
Cira no sabía si ese gruñido significaba creencia o incredulidad. Volvió a abrocharse el cinturón de seguridad sin deseo de convencerlo de que creyera.
Le