Capítulo 7 | Hagamos un trato.
—Por favor, es de mi de quien se trata, dímelo —le pidió.
Alzó las manos, negando con la cabeza.
—Yo no quería decírtelo, pero ya que insistes. —Se puso serio de repente—. Cuando te traía hacia la habitación, por alguna razón que desconozco, te quitaste el vestido, estabas muy enojada con el vestido. Hasta le pateaste.
—¿YO? —exclamó, sin poder creer sus palabras.
—Sí; tú. Te enojaba que yo estuviera más preocupado por el carísimo vestido que por ti, así que no querías saber nada de la prend