16. Nueva Pesadilla
Benjamin
El apartamento seguía intacto. Ravenna no salía del cuarto por nada, y la culpa comenzó a pesar en mi pecho.
"No lo sé, Connor." Dije a mi asistente, que seguía refunfuñando a mi lado sobre el problema que estaba creando dentro de mi manada. "Solo mantén esa maldita boca cerrada." Gruñí irritado.
Él me miró sorprendido y se alejó, obedeciendo mi orden. Volví al pasillo y olfateé la puerta de su habitación, que seguía cerrada, sin ruidos aparentes. El olor a hierba de limón ahora se mez