Tras el sexo rudo en la ducha, Chloe y Dante estaban en el vestidor. El calentón no se les había pasado. Ella estaba desnuda, esparciéndose crema por el cuerpo mientras se miraba al espejo. Dante estaba justo detrás, de pie, devorándola con los ojos.
- Me dejaste los dientes marcados -dijo Chloe, un