POV DE NATHAN
El aire en los muelles no olía a vacaciones. Olía a óxido, diésel y podredumbre. Entré en el centro de mando —un contenedor de carga destripado— donde Alex ya estaba mirando una pared de monitores.
—¿Cómo va la luna de miel? —preguntó Alex sin darse la vuelta.
—¿Luna de miel? —repetí.
—Oh, maldición. Supongo que ustedes aún no han llegado a esa etapa —dijo él.
Sus palabras me hicieron pensar en la piscina. Definitivamente no habíamos llegado a la etapa de la que hablaba Alex, pero