Dominik’s POV
Eres mi esposo. Te quiero, Marcus.
¡Maldita sea!
¿Por qué siempre escucho su voz en mi cabeza? A veces la imagino encima de mi escritorio, coqueteando conmigo, o la oigo llamarme con esa voz seductora suya. No puedo trabajar bien, y ni siquiera entendí lo que se discutió en la reunión de esta mañana en la sala de conferencias. ¡Carajo! Creo que me estoy volviendo loco.
—Lord D.
Me incorporé enseguida en mi asiento y aflojé un poco la corbata cuando mi secretario entró en la oficin