Nikolay
Acaricio lentamente la piel de mi dulce conejita, deslizo mis dedos por su abultado vientre húmedo por el agua que cae de la ducha y mientras ella reacciona a mi contacto con esa inocencia que solo puedo ver en ella siento una vez más que estoy siendo demasiado recompensado.
Mis dedos se apoderan de su barbilla, la hago mirar hacia mi rostro y beso lentamente la comisura de sus labios. Ella me rodea con sus manos, mi mano libre la empuja un poco más cerca de mí y realmente deseo que los