¿Qué me estaba haciendo?
Dejé escapar otro gemido.
—La forma en que gimes, May—profundizó el beso, una de sus manos se deslizó hacia mi vagina húmeda.
Instintivamente, gemí de nuevo.
—Me pone cachondo por ti— dijo, rompiendo el beso.
—Espera —dijo, separándose.
Agarré su mano cuando se apartó. Me sonrió con picardía mientras el último de sus dedos dejaba mi mano.
Estaba a punto de llegar al clímax, ¿y él me estaba ignorando? Y antes se había alegrado de que me acercara a él.
—¿Adónde vas?— le p