Mundo ficciónIniciar sesión—No estoy con Enzo porque es un puto delincuente de barrio como lo eran tus maridos. ¿Recuerdas que a uno lo mataron en plena calle? Y el otro te dejó sola con un hijo, ¿lo recuerdas? —Levanto la voz. —No soy yo la que ando abriéndole las piernas a cualquiera y, si lo hubiese hecho, no tienes nada que recriminarme; al fin y al cabo, a ti eso se te da mejor que a mí. —Me he arrepentido de lo que acabo de decir en el momento en que la f







