A los últimos días de finalizar su estancia en ese hotel, Isabela recordó algo muy importante que ambos habían pasado por alto… algo que recordó mientras ella estaba sentada sobre las caderas de Maximiliano y justo en ese momento él estaba liberando su esencia nuevamente en su interior por quinta vez en el día…
- Ah… Ma… max… - hablo entrecortado, intentado no perder ante la lujuria y continuar.
- ¿Qué pasa? – le pregunto de forma divertida y coqueta su esposo, mientras se incorporaba para que