Mundo ficciónIniciar sesiónSeguí a Adriel y a Marino por el estrecho camino entre casa y casa, viendo con suma atención nuestro frente sin pestañear. Diez hombres han dado entrada por la parte de atrás de la casa en ruinas en la cual hemos llegado, mientras otros diez cuidan nuestra espalda. Este lugar me recuerda al de aquel día en que lo perdí absolutamente todo. Es muy similar; desolado y abandonado.
Adriel se detuvo en la puerta y nos hizo seña a que nos hiciéramos a los lados. No voy a negar que todo m







