Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: DANTE
— Fue por un pelo, ese maldito desgraciado. — Me apoyé en el árbol, mi cuerpo temblando de dolor mientras lo golpeaba con fuerza, con la otra mano presionando mi abdomen abierto. Cada toque era como una cuchilla cortante, mis dedos casi rozando mis propios órganos. — Los cazaré, uno por uno, hasta la última gota de sangre. Esa loba ciega, haré de ella una marioneta del dolor, arrancando a su cachorro de su vientre y







